EMOCIONES



Aquí tampoco me quebré las neuronas, se me ocurrió dibujar caretas que manifestaran las distintas emociones básicas, (Enojo, miedo, asco, alegría, tristeza y sorpresa), "et voilà".

Si queremos educar en Inteligencia Emocional, cosa que pienso deberíamos hacer todos en nuestras clases, el primer paso es, empezando por nosotros mismos, aprender a reconocer nuestras propias emociones, identificarlas, ponerles nombres. Ser capaces en cada momento de "¿convivir con ellas? ¿Ser capaces de asumirlas sin perder la compostura? Es decir dominarlas. Eso sería lo ideal. Hecho esto pasaríamos a un segundo paso que sería tratar de entender las emociones de los demás, para al final, aprender a vivir con empatía, es decir, siendo comprensivos con las emociones que sienten los demás. Es por este motivo, por enseñar a los niños a reconocer las emociones básicas por lo que he escrito esta pequeña representación. La cosa no es tan fácil, lo reconozco, pero bueno de alguna manera habrá que empezar.

COMPETENCIA. AUTONOMÍA E INICIATIVA PERSONAL. Sobre E. Emocional. Diferenciar las distintas emociones básicas. Identificar diferentes situaciones que pueden dar lugar a emociones concretas. Conocer las emociones que manifiestan los demás en las diferentes situaciones.
Familiarizarnos con las distintas emociones para así evitar en lo posible la frustración.

VOCABULARIO:
Alegría, tristeza, miedo, repugnancia, empatía, comprensión, emoción, amor.
ESCENARIO. Pues ya lo han visto ustedes, o se quedan con el anteriormente propuesto o se inventan uno que, tampoco pasa nada, ni me voy a enfadar.

PERSONAJES:
PRESENTADOR. - Niño-a vestidos normalmente.
NARRADOR I. - Niño-a igualmente vestidos, y normalitos ellos.
ACTORES. - Niños y niñas también sin disfrazar. Si os parece los podéis maquillar un poco.







"LAS EMOCIONES"

PRESENTADOR. (Maestro-a)- ¡Buenas tardes a todos! La obra que van a representar los alumnos de (tal curso) se titula "Las emociones, ¿qué son esas cosas?" y como su nombre indica trata de explicaros lo que sentimos cuando estamos alegres, cuando estamos tristes, cuando nos enfadamos, cuando nos dan una sorpresa, cuando sentimos repugnancia o cuando nos da miedo. Las personas no somos robots, no somos calculadoras, no somos meros consumidores. Las personas, en primer lugar somos seres vivos sensibles a lo que sucede a nuestro alrededor, que sentimos emociones y que muchas veces, tal vez la mayoría de ellas, no sabemos controlar y nos vemos desbordados o sucumbimos ante ellas. En esta obra pretendemos iniciaros a vosotros en el mundo de la "Inteligencia Emocional".
(Salen al escenario seis niños que representan cada uno a las seis emociones básicas, se colocan en el centro y de espaldas al público, el narrador se pone en un extremo)
NARRADOR. - En primer lugar voy a presentaros una por una las distintas emociones que sentimos los humanos. Comienzo con la tristeza. ¡Date la vuelta tristeza! Os presento a la emoción tristeza.
(El niño que representa a la tristeza se da la vuelta y mira al público, poniendo gestos ostensibles de tristeza)
MARÍA. - Emoción tristeza, ¿Por qué estás triste? ¿Qué te ha pasado?
TRISTEZA. - Estoy triste porque se me ha roto mi muñeca preferida y también porque mi profesor de inglés me ha puesto un cero, y porque ayer se me murió mi gatito Lucas y además porque también me he peleado con mi amiga Bea y...
MARÍA. - No sigas, por favor, creo que tienes suficientes motivos para estar tan triste. Lo siento mucho, me gustaría ayudarte.
TRISTEZA. - No puedo soportar tanta desgracia, no puedo. Creo que me voy a morir. No podré nunca ser como antes.
MARÍA. - ¡Anda y no digas esas cosas! Debes reponerte. Que la tristeza no se adueñe de ti. Piensa que no siempre te van a suceder cosas malas.
(La tristeza se repone y contesta)
TRISTEZA. - Gracias por comprenderme y por tratar de ayudarme. La verdad es que cuando te he dicho lo que me sucede y tu me has comprendido, me he sentido mejor.
(Sale del escenario, o se coloca en un extremo la emoción tristeza)
NARRADOR. - A continuación voy a presentaros a la siguiente emoción que es la alegría. Alegría date la vuelta, por favor para que te conozcan todos los niños.
(La niña o el niño que represente a esta emoción se da la vuelta y manifiesta mucha alegría)
MARÍA. - Da gusto mirarte Alegría, qué contenta estás. ¿Por qué estás tan alegre? ¿Qué te ha pasado?
ALEGRÍA. - Te voy a explicar, con mucho gusto, por qué estoy tan alegre.
Esta mañana, nada más levantarme mi mamá me ha dado un beso y me ha recordado que hoy era mi cumpleaños, me ha servido mi desayuno favorito que es chocolate con churros, luego mi amiga me ha regalado una muñeca preciosa, he ido al colegio y todos mis compañeros me han cantado "Cumpleaños feliz" y por si fuera poco he sacado un sobresaliente en el control de matemáticas.

(Todo esto teóricamente está muy bien pero cuando me puse a ensayarlo en el colegio Virgen de las Nieves de Granada, con los alumnos de cuarto me di cuenta en los primeros ensayos que no manifestaban suficiente alegría porque no se identificaban totalmente con los motivos. Entonces tomé la decisión de dejar que libremente ellos expresaran las causas que les daban alegría. El resultado fue que elegimos a un niño que decía:


NIÑO CON ALEGRÍA. - ¡Viva, viva, bien! (Da saltos y gritos sin sentido)
MARÍA. - Cuéntanos qué te ha pasado para estar tan contento.
NIÑO CON ALEGRÍA. - Que me ha tocado la lotería y me voy a comprar una moto. ¡Una moto! ¡Voy a tener una moto! ¡Viva!
MARÍA. - Si creo que con la mitad de eso yo también estaría así de alegre.
NIÑO CON ALEGRÍA. - ¡Ay, ay, ay! Me he torcido el tobillo y me duele mucho.
MARÍA. - Lo ves Alegría no puedes dejarte llevar por la emoción porque puedes hacer cosas que te causen daño y volverte loca, o al final puedes sufrir un accidente.
NIÑO CON ALEGRÍA. - Tienes razón, debemos controlar nuestras emociones.
MARÍA. - Te doy las gracias, la verdad es que nos ha gustado estar a tu lado y compartir tu alegría.
NARRADOR. - Eso está muy bien y aunque nos guste quedarnos siempre con la alegría, sin embargo debemos seguir conociendo a las demás emociones. Ahora le toca el turno al enojo o la ira. Date la vuelta, por favor.
(se da la vuelta el niño que representa el enojo y da claras muestras de estar enfadado)
ENOJO. - ¡Qué rabia, qué coraje tengo! ¡Aj! ¡Estoy muy enfadado! ¡Si lo cojo lo mato! ¡Aj!
MARÍA. - Tranquilízate enojo. No puedes ir por ahí matando a la gente. Por favor, cuenta hasta diez y nos dices lo que te ha pasado. A lo mejor eso te hace sentir mejor.
ENOJO. - Es que estoy muy enfadado porque se ha reido de mí y me ha escupido en la cara.
MARÍA. - Bueno, bueno, ya pasó todo, tranquilízate y nos cuentas por qué te has enfadado tanto.
ENOJO. - ¿Queréis saber lo que pasó? Lo que pasó fue que le presté mi bicicleta a mi compañero de colegio Ismael y cuando me la devolvió me la entregó con el manillar roto y una rueda pinchada. Le pedí explicaciones y no solo no me las dio sino que me insultó y me escupió en la cara. ¿Es que no tengo motivos suficientes para estar enfadado?
MARÍA. - Si, la verdad es que tienes motivos para enfadarte pero ya no adelantas nada, todo lo que puedes conseguir con ponerte así es que te suba la tensión y te de un ataque cardiaco. Todos debemos aprender a controlar nuestras emociones.
NARRADOR. - Bueno mientras se tranquiliza la emoción enojo voy a presentaros a la siguiente emoción que es la repugnancia o el asco. Repugnancia, por favor date la vuelta, preséntate y cuéntanos lo que te ha pasado para que tengas tanto asco.
(La emoción repugnancia se da la vuelta y empieza a hablar)
REPUGNANCIA. - ¡Qué asco! ¡Qué asco! ¡No puedo soportarlo! ¿me entran ganas de vomitar!
MARÍA. - ¿Qué te ha pasado Repugnancia? ¿Por qué sientes tanto asco?
REPUGNANCIA. - Pues muy sencillo. Esta tarde cuando salí de mi casa para ir al parque me iba comiendo una manzana al segundo bocado me di cuenta de que había mordido un gusano, escupí la manzana rápidamente pero no me di cuenta y pisé una caca de perro.
MARÍA. - ¡Qué barbaridad! A mí también me habría dado asco.
REPUGNANCIA. - Pues no paró ahí la cosa porque al momento miré hacia el cielo y me cayó en la cara la caca de una golondrina. ¡Qué asco! ¡Qué repugnancia!
MARÍA. - La verdad es que tuviste mala suerte pero bueno ya te has lavado y perfumado bien trata de olvidarte de esas cosas.
NARRADOR. - A continuación vamos a conocer una emoción más, se trata del Miedo. Por favor Miedo date la vuelta para que estos niños vean tu cara y nos explicas qué es lo que te ha dado tanto miedo.
MIEDO. - ¡Qué susto, qué temor! ¡Casi me cago de miedo!
MARÍA. - Pero dinos lo que te ha pasado por favor.
MIEDO. - Esta mañana cuando salí de mi casa y comencé a andar por la calle para venir al colegio de pronto me di cuenta que un camión me iba atropellar, di un salto y me libré. El camión chocó contra la pared de una casa y con el choque se abrió la puerta del camión y vi que por ella salía un enorme león que se fijó en mí y se lanzó hacia mí para comerme.
MARÍA. - ¿Y qué pasó? ¿Cómo te libraste del león?
MIEDO. - Yo cerré los ojos cuando el león se disponía a comerme pero en ese preciso momento bajó del camión un domador de circo y le pegó un latigazo al león en el hocico y me salvó.
MARÍA. - Bueno miedo tranquilízate que ya pasó todo.
NARRADOR. - A continuación voy a presentaros una nueva emoción, se trata de la sorpresa. Date la vuelta sorpresa que te conozcan todos.
(Se da la vuelta la emoción tristeza con cara de asombro y de sorpresa)
SORPRESA. - ¡Ostras Pedrín! ¡Qué barbaridad! ¡Coño! ¡Qué cosa! ¡Ojuuu!
MARÍA. - ¿Qué has visto? ¿Por qué pones esa cara de asombro? Cierra ya la boca que se te va a llenar de moscas.
SORPRESA. - ¡Qué barbaridad! ¡Esto si que es una sorpresa!
MARÍA. - Pero ¿Qué has visto? Dinos lo que te ha pasado.
SORPRESA. - Que he visto una vaca volando y además una ballena iba detrás de ella.
MARÍA. - Te habrás llevado una sorpresa grandísima porque eso es imposible.
SORPRESA. - Pues si tanta ha sido la sorpresa que me he llevado que me he quedado mirando con la boca abierta durante media hora.

Como podréis comprender falta un final menos cortante. Os prometo hacerlo un día de estos.


FIN