CELEBRAMOS EL DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

CELEBRAMOS EL DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

Escribí esta escenografía el año 2.004 y la representaron los niños de 2º de Secundaria en Peñuelas con motivo del día de la Constitución. Tres años más tarde la modifiqué un poco y la volvieron a representar esta vez los niños de sexto de Primaria en el colegio Virgen de las Nieves de Granada. Es la versión actual.

ESCENARIO. Una sugerencia de ambientación del escenario sería, rotular con letras grandes y coloristas en una tira de papel continuo blanco “6 DE DICIEMBRE, DÍA DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA”. Este cartelón se pegaría en el centro de la pared del fondo del escenario, por las esquinas se pegarían motivos constitucionales como; bandera de España, escudo,… que también habrían pintado los niños.

PRESENTACIÓN DEL ACTO

Por supuesto correría a cargo del Jefe de Estudios o del Director. Exponen el motivo del acto y lo que se pretende con él, enseñar a todos los niños qué es una constitución, que sepan como y porqué se creó la actual Constitución española, que sepan valorarla, las ventajas de vivir en una democracia…y todo lo que ustedes quieran decirle más, sin aburrirlos claro. Hecho esto, bajaría del escenario el señor director y subirían a él dos niños de sexto, pongamos por caso.

NIÑA DE 6º. - Buenos días a todos. Creo que sabéis que el próximo lunes, seis de diciembre, se celebra el día de la Constitución. Vuestros profesores os lo han explicado y seguro que habéis hecho un montón de actividades sobre este tema. Los niños y niñas de sexto os vamos a explicar qué es una constitución.

NIÑO DE 6º. – Si y también os vamos a representar unas escenas para que aprendáis algo más sobre las leyes los derechos y los deberes que tiene que haber en los países para que pueda vivir la gente. Pretendemos con ello que os deis cuenta de lo importante que es para un país tener una constitución

NIÑA DE 6º. – Si, es verdad (Fulanito) no solo es muy importante tener una constitución sino que debemos conocerla y valorarla para que no la perdamos nunca.

MARÍA (Niña del Primer ciclo sale al escenario, señala el mural de la Constitución y dice:) - Me llamo María, estoy en segundo de Primaria y ¿me podéis explicar qué es todo esto? Creo que es algo relacionado con las leyes de un país pero no se muy bien qué es. (Ahora se dirige a los niños de sexto) Niños de sexto ¿Me lo queréis explicar por favor?

NIÑA DE 6º. - Sí María, con mucho gusto. Hoy, los niños y niñas de Sexto vamos a ser vuestros profesores y os vamos a explicar con palabras sencillas para que lo entendáis mejor qué es una constitución. En primer lugar vamos a empezar por deciros cual es el origen de la palabra CONSTITUCIÓN. Siéntate ahí (Le señala una silla que habremos colocado previamente en un extremo del escenario) y presta mucha atención.

MARÍA. - Muchas gracias.

NIÑO DE 6º. – La palabra Constitución procede de la palabra latina constitutio-constitutionis que significaba; situación, estado, condición, disposición, organización o decreto.

NIÑA DE 6º. – Si, y el mismo diccionario de la Real Academia en su acepción política nos la define como; “ley fundamental de un Estado que define el régimen básico de los derechos y libertades de los ciudadanos y los poderes e instituciones de su organización política.

MARÍA. - ¿Me lo puedes explicar mejor? Porque creo que no me he enterado muy bien.

NIÑO DE 6º. - Si, con mucho gusto. Mira todos sabéis que hoy día casi todos los países tienen una forma de gobierno que suele ser democrática lo que significa que se gobiernan con unas leyes que son votadas por todos los ciudadanos y con unos órganos de gobierno aceptados voluntaria y democráticamente.

NIÑA DE 6º. - Si pero antiguamente no era así. La democracia no existía. Esto quiere decir que no elegían ni sus leyes ni a sus gobernantes. No había leyes justas e iguales para todos, las leyes, si existían, eran aplicadas arbitrariamente. No se respetaban los derechos de las personas, unos hombres abusaban de los otros. En definitiva que el pez gordo se comía al chico.

MARÍA. - Entonces ¿Quién mandaba?

NIÑO DE 6º. – Te lo acaba de decir mi compañera mandaban los fuertes, los ricos, los poderosos. El que se hacía con el trono o el poder a la fuerza. El que tenía menos escrúpulos a la hora de imponerse a los demás.

NIÑO DE 6º. - Ahí está la clave, en otros tiempos y sobre todo en la Edad Media mandaban los reyes y los nobles, es decir los condes, duques y marqueses que vivían en los castillos y palacios y eran dueños de casi todas las tierras del país. Estos nobles tenían todo el poder y todos los derechos, el resto de la población no pintaba nada y tenían que obedecerlos.

MARÍA. - Y ¿todos esos hombres eran muy malos? ¿abusaban de su poder?

NIÑA DE 6º. - No, no debemos sacar esa conclusión. Había, como hay ahora nobles buenos y nobles malos. Unos harían obras buenas y otros, hacían lo que le daba la gana, abusaban de las personas quitaban y ponían las leyes a su conveniencia. El problema estaba en que la mayoría del pueblo no tenía posibilidades para participar en el gobierno o modificar las leyes ni por tanto de cambiar esa situación.

MARÍA. - Pues yo creo que eso era injusto.

NIÑO DE 6º. - Efectivamente y por eso la gente se rebeló y crearon las constituciones para que nadie abusara de los demás, hubiera unas leyes justas para todos y se salvaguardaran los derechos de los ciudadanos.

MARÍA. - Entonces, ¿Por eso es importante la Constitución y se hace fiesta en ese día?

NIÑA DE 6º. - Así es, en España se celebra el día de la Constitución para valorarla y no olvidarnos de que es lo más importante.

MARÍA. - Y ¿por qué se celebra el seis de diciembre?

NIÑO DE 6º. - Se celebra el seis de diciembre porque fue el día seis de diciembre de 1.978 cuando el pueblo español aprobó por referéndum la Constitución actual que tenemos hoy en España.

MARÍA. - ¿Es que antes en España no había democracia?

NIÑA DE 6º. - Efectivamente María, eres muy lista. Antes de esa fecha en España no había democracia y por eso no existía una Constitución.

MARÍA. – Y ¿Por qué tiene tanta importancia? ¿Qué dice la Constitución para que sea tan importante?

NIÑA DE 6º. – Pues mira en el artículo 14 dice: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

NIÑO DE 6º. – Si el artículo 15 dice: “Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura, ni a penas o tratos inhumanos, degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra.” ¿Te ha quedado claro?

MARÍA. – A mí si pero a mis compañeros no.

NIÑA DE 6º. – No te preocupes María porque a continuación y con el fin de que lo entendáis mejor los niños y niñas de sexto van a representaros una escenificación, un poco exagerada, para que veáis como se vivía en Europa y en España hace mil años cuando gobernaban los reyes y nobles y no había constituciones.

NARRADOR. - Imaginaros que viajamos en el tiempo, regresamos al pasado y que llegamos a un país cualquiera de Europa de hace mil años. Es un país muy bonito con grandes bosque, hermosas praderas y extensas y fértiles tierras de cultivo. Os fijáis mejor y veis que por sus campos pastan numerosos rebaños de ovejas, cabras, cerdos y toros, entonces pensáis que en este país la gente vivirá muy bien y nadie pasará hambre, pero no es así en este país la mayoría de la gente vive pobremente y no tienen derechos. Fijaros estos son los habitantes de los pueblos, villas y aldeas.

(A continuación salen al escenario los siguientes personajes, niños de sexto previamente disfrazados, se van presentando)

HOMBRE I. - Yo me llamo Petrucho y vivo en una aldea, trabajo en el campo de sol a sol tengo ropas pobres y no tengo apenas que comer.

MUJER I. - Yo me llamo Petronila y vivo en la aldea de Petrucho no tengo nada y me gano la vida de criada de la señora del duque, por lo menos como lo que sobra en la mesa de mis señores.

HOMBRE II. - Yo me llamo Fernán soy el herrero de la aldea, tengo mucho trabajo pero gano muy poco y además tengo que pagar muchos impuestos a los nobles dueños de todo el territorio.

MUJER II. - Yo me llamo Blanca estaba casada pero mi marido fue condenado a muerte y matado por los soldados del rey ahora me he quedado viuda y con siete hijos, seguramente moriremos todos de hambre este invierno.

CAMPESINO. - Yo me llamo Hernando estoy cojo y manco porque el conde me pilló robando leña en su bosque y ordenó que me cortaran una pierna y un brazo. Me quedan pocos días de vida.

MUJER III. - Yo me llamo Elvira. Soy una mujer indefensa y vivo trabajando en el campo de sol a sol.

HOMBRE IV. - Me llamo Pelayo y cuando era joven fui soldado en el ejército del conde, ahora que soy viejo ya no puedo trabajar y no tengo nada qué comer, vivo de pedir limosna.

MUJER IV. - Yo me llamo Berenguela. Soy una niña que me gustaría aprender a leer y a escribir pero no puedo porque en mi aldea no hay escuela y además mis padres no pueden pagarme a un profesor para que me enseñe.

NARRADOR. - Así era y vivía el noventa por ciento de la gente en aquel tiempo, el diez por ciento restante vivía muy bien. Fijaros creo que por ahí llegan el rey con sus soldados y algunos nobles.

PREGONERO. - Arrodillaos todos y bajad la cabeza ante vuestro rey y señor el gran Carolo tercero el Gordo, hijo de Carolo segundo el Bruto y nieto de carolo segundo el Bestia.

(Sube al escenario el rey junto con el duque y sus soldados)

CAROLO III. - Tu. ¿Por qué no te has arrodillado?

PETRUCHO. - Es que soy sordo y no he escuchado al pregonero.

CAROLO III. - Con que eres sordo. Pues entonces que te corten las orejas porque no te sirven para nada. ¡Conde, ordene que le corten las orejas a este desgraciado!

CONDE. - ¡Soldados cortadle las orejas!

PETRUCHO. - A esto no hay derecho. Yo qué culpa tengo de ser sordo. No hay leyes justas.

CONDE. - ¿Te atreves a decir que no hay leyes justas? ¿Cómo te atreves? Las leyes son puestas por tu señor su majestad el rey Carolo tercero. Solo por eso mandaré que te corten también la lengua.

PETRUCHO. - Sois muy malos. A esto no hay derecho.

SOLDADO I. - Cállate ya que si no te tendremos que cortar todo el cuerpo.

REY. - Me canso de estar de pie. Conde ordene que me traigan una silla.

CONDE. - Tu. ¡Ven aquí!

FERNAN EL HERRERO. - ¿Es a mi?

CONDE. - Si a ti.

(Viene el hombre II)

CONDE. - ¡Agáchate, para que se siente su majestad sobre ti!

(Se agacha y el rey se sienta sobre él pero al momento se levanta)

REY. - Este hombre está tan flaco y tiene tantos huesos que me duele el culo que le den doscientos azotes a ver si se le ablandan.

CONDE. - ¡Soldados ya lo habéis oído! ¡Castigad a ese villano!

(Los soldados se llevan al hombre.)

Y ahora traed un sillón para que se siente su majestad.

REY. - Después de tanto trabajo me está entrando ganas de comer. Cocinera ¿Qué me has preparado hoy para almorzar?

COCINERA. - Hoy le he cocinado a su majestad primero carne de jabalí, después chuletas de cordero, después solomillo de buey, sesos de ternera, perdices estofadas, palominos fritos, truchas con jamón, conejos de campo, pechuga de pavo, huevos rellenos y por último lenguas de faisán.

REY. - ¿Nada más que eso? Solamente me has preparado once platos. En la boda de mi primo el duque de Torres Altas me sirvieron veinticinco platos. ¿Qué has estado haciendo holgazana?

COCINERA. - Perdón señor es que no me ha dado tiempo.

REY. - Conde póngale un castigo a la cocinera.

CONDE. - La castigaremos a que se vaya a la cocina a pelar cien sacos de cebollas para hacer morcillas.

COCINERA. - Pero señor eso es injusto.

CONDE. - Que sean doscientos por protestar.

(Los soldados llevan a la cocinera a pelar cebollas)

NARRADOR. - En aquella época y sobre todo los años de malas cosechas mientras los reyes, condes y marqueses se hartaban de comer suculentos banquetes de más de veinte platos de carnes y pescados diferentes, los pobres campesinos no tenían nada que comer y se morían de hambre.

REY. - Conde preguntadle a mis súbditos qué han comido hoy.

CONDE. - ¡Ven aquí tu piojoso! ¿Por qué estás tan flaco? ¿Qué comiste hoy?

CAMPESINO. - Lo mismo que ayer señor.

CONDE. - ¿Y qué comiste ayer?

CAMPESINO. - Lo mismo que antes de ayer.

CONDE. - ¿Y qué comiste antes de ayer?

CAMPESINO. - Nada señor.

CONDE. - Mira así mejor por lo menos no sufres de indigestión. Puedes retirarte.

CAMPESINO. - ¿Puedo pedirle una cosa a su majestad?

CONDE. - ¿Qué quieres?

CAMPESINO. - Que el rey me permita chupar los huesos que él tira.

REY. - De eso nada. Los huesos son para mis perros, tu si quieres comer te pones a trabajar. Conde sigue preguntando.

CONDE. - Tu mujer ¿Qué has comido hoy?

MUJER. - Cuando venía hacia aquí encontré una bellota en el suelo.

CONDE. - ¿Y te la comiste?

MUJER. - No señor. Se la di a mi hijo.

CONDE. - ¿Entonces no has comido nada?

MUJER. - No señor.

REY. - Conde, déjalos ya, son muy aburridos, siempre se están quejando. Dime ¿que tengo que hacer hoy?

CONDE. - Hoy tiene que administrar justicia majestad.

NARRADOR. - Como podéis ver en aquel tiempo no existían jueces independientes que administraran la justicia. Era el rey y los nobles los que tenían poder de jurisdicción, es decir podían juzgar a sus vasallos y condenarlos a muerte.

REY. - Tengo que administrar justicia. ¡Qué rollo! Venga di que vayan pasando a ver a quién mando que le corten la cabeza.

PREGONERO. - El rey se dispone a administrar justicia, silencio en la sala que mi abuela está mala.

REY. - ¿Qué dice ese desgraciado? Conde dale una patá en el culo a ese tontorrón para que aprenda a hablar.

(El conde se la da)

CONDE. - Que pase el primer hombre para que lo juzgue el rey Carolo III.

(Se coloca en el centro del escenario un hombre que viene atado de pies y manos. Los soldados lo obligan a arrodillarse)

REY. - Conde dime lo que ha hecho este mequetrefe.

CONDE. - Este le ha robado un trozo de pan al perro de su majestad.

REY. - (Muy enfadado) Ladrón, ¡le has robado el pan que le eché a mi perro!

CAMPESINO. - Es que me moría de hambre.

REY. - Más te hubiera valido morirte solo de hambre ahora te condeno a morir de hambre de sed de frío y de calor.

CAMPESINO. - Tened piedad de mí, señor ya no lo volveré a hacer.

REY. - Nada, nada, te condeno a que te cuelguen de un pino con la cabeza para abajo y que no te den de comer ni de beber en tres años. Así aprenderás a no robarle más el pan a mi perro.

CAMPESINO. - Tened piedad de mi señor.

REY. - Soldados llevaos a este hombre y lo colgáis de un árbol. ¡Que pase el siguiente!

(Se arrodilla en el centro del escenario una mujer y se pone a llorar)

MUJER. - Justicia, señor, te pido que me hagas justicia.

REY. - ¿Qué te ha pasado?

MUJER. - Soy viuda y tengo siete hijos durante todo el verano fui recogiendo espigas de trigo de los campos segados cuando tenía ya un saco y lo llevaba al molino vinieron unos hombres y me lo quitaron. Ahora mis hijos morirán de hambre este invierno.

REY. - Voy a hacer justicia y condeno a esos hombres a que te devuelvan el trigo.

CONDE. - Lo que no ha dicho esta mujer es que esos hombres eran mis recaudadores de impuestos por lo tanto hicieron muy bien al quitarle el trigo.

REY. - Tienes razón conde, ¿con que no querías pagar los impuestos del conde? Ahora te condeno a que le friegues los platos todos los días en la cocina del conde.

MUJER. - ¿Y qué comerán mis hijos? Se morirán de hambre.

REY. - Que se beban el agua de fregar los platos. Soldados llevaos a esta mujer a la cocina.

MUJER. - A esto no hay derecho. No hay justicia.

NARRADOR. - Como habéis podido observar se vivía en un sistema injusto en donde los nobles tenían todos los privilegios y el resto de la gente no tenía ningún derecho. Pero un día la gente se hartó, se sublevaron contra los reyes y estalló una revolución. Esto sucedió en Francia el año 1.789, fue la Revolución Francesa. Y sucedió así.

(El grupo de niños y niñas que hacen de pobres y de campesinos dan voces y echan al rey y al conde del escenario de una patada en el culo.)

CAMPESINO. - Viva la revolución.

MUJER. - Fuera los nobles y los reyes.

CAMPESINO. - No queremos tener más reyes.

MUJER. - ¡Viva la Pepa!

CAMPESINO. - Vamos a cortarle la cabeza.

REY. - No me matéis, por favor que yo no tengo la culpa, el malo era este. (Señala al conde)

MUJER. - Iros de aquí los dos. (Le da una patada en el culo a cada uno, a continuación salen todos del escenario)

NARRADOR. - Cuando los revolucionarios echaron a los nobles del poder se reunieron en una asamblea para hablar sobre las leyes que querían tener y la forma de gobierno que deseaban. Así redactaron la primera Constitución.

NIÑA DE 6º. - Lo que habéis visto y que han representado los niños de sexto es una muestra de lo que pasaba en Europa y en España cuando mandaban los reyes y nobles. Es decir cuando no había unas leyes justas votadas por los ciudadanos y el poder lo tenían siempre la misma clase de personas que la mayoría de las veces no respetaban los derechos de los demás.

NIÑA DE 6º. - (Dirigiéndose a María) ¿María, te ha gustado esta historia?

MARÍA. - Sí, me ha gustado mucho.

NIÑO DE 6º. - Has comprendido ya por qué es tan importante tener una constitución.

MARÍA. - Si ahora ya lo tenemos todos más claro, muchas gracias por explicárnoslo.

FIN DEL ACTO