EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

PERSONAJES (18)

NARRADORES I y II

ARDILLA

ÁRBOL

PALOMA

MARIPOSA

REINA

VIEJO SABIO

FANTASMA

BRUJA

LADRONES I, II Y III

BAILARINAS I y II

POLICÍAS I y II

LADRÓN V

PRESENTADOR. - ¡Buenos días a todos ¡ Padres y madres, niños y niñas! Los alumnos de segundo vamos a representar una obra de teatro que se titula “El País de las Maravillas”.

Es una obra que se desarrolla en un país imaginario y fantástico, con ella queremos felicitaros la Navidad, esperamos que os guste y os pedimos que guardéis silencio.

NARRADOR I. – El País de las Maravillas no era un país cualquiera, era un país que estaba lleno de árboles, flores, mariposas y ardillitas que no paraban de jugar y jugar.

NARRADOR II. – También vivían en este país hadas, duendes, príncipes, princesas, bailarinas y mucha gente buena.

NARRADOR I. – Pero sobre todo lo que más destacaba en él era que todos sus habitantes vivían felices porque habían descubierto el secreto de la felicidad.

NARRADOR II. – Todos los días venían las ardillas, saludaban a los árboles y se ponían a jugar

ARDILLA. - ¡Buenos días arbolito!

ÁRBOL. - ¡Buenos días ardillita!

ARDILLA. - ¿Puedo quedarme aquí un rato?

ÁRBOL. – Claro, así me harás compañía un rato.

NARRADOR I. – Luego venía la paloma y se posaba sobre el árbol.

PALOMA. - ¡Buenos días árbol! ¡Buenos días ardilla!

ÁRBOL Y ARDILLA. - ¡Buenos días Paloma!

NARRADOR I. – Al poco rato llegaba la mariposa.

MARIPOSA. - ¡Bello día! Hoy me he levantado especialmente bella. ¿Os habéis dado cuenta de lo guapa que estoy?

ARDILLA. – Si, tu siempre estás muy bonita, mariposa.

ÁRBOL. – Quédate a jugar con nosotros.

MARIPOSA. – Si me voy a quedar pero antes quiero hablar con la reina de las hadas. Paloma mensajera llama a la reina.

PALOMA. – Voy volando.

NARRADOR I. – Al poco rato llegó la reina de las hadas que era la que gobernaba el país de las maravillas.

REINA. - ¿Qué queréis? ¿Por qué me habéis llamado?

MARIPOSA. – Es que cuando venía hacia aquí volando he descubierto a un anciano que venía andando por el camino de las montañas.

REINA. - ¿Quién podrá ser? ¿Será mi amigo el mago y viejo anciano?

NARRADOR II. – Efectivamente el anciano que se acercaba era el gran sabio David, amigo de la reina y traía un aspecto muy cansado.

VIEJO SABIO. - ¿Qué cansado vengo? Ya pensé que no llegaba. ¿Por fin estoy a salvo!

REINA. – Cuéntanos, ¿Qué es lo que te ha pasado?

VIEJO SABIO. – Vengo del país del rey Arturo que ha sido atacado por los guerreros del mal, lo han destruido todo, es un desastre y lo peor es que pronto llegarán aquí.

REINA. – Es verdad, es una gran desgracia. Debemos guardar muy bien el tesoro de nuestro país para que no nos lo roben.

VIEJO SABIO. – Si el tesoro de este país que es el secreto de la felicidad del País de las maravillas no puede caer en manos de los guerreros del mal.

NARRADOR I. – Después de estas palabras la reina ordenó a sus doncellas que le dieran al viejo sabio de comer y de beber.

REINA. – Venid todas y traer comida a nuestro amigo el viejo sabio.

VIEJO SABIO. – Eso, traedme algo de comer que estoy muerto de hambre.

NARRADOR I. – El primero que le ofreció comida fue el árbol.

ÁRBOL. – Toma viejo sabio te ofrezco mis frutos para que comas y no tengas hambre.

SABIO. – Muchas gracias árbol.

NARRADOR II. – Después llegó corriendo la ardilla y le trajo; nueces, avellanas, y piñones.

ARDILLA. – Toma viejo sabio te traigo avellanas nueces y piñones que es mi comida favorita.

SABIO. – Muchas gracias ardillita a mí también me gustan mucho las nueces.

NARRADOR I. – Después vinieron las mariposas y le trajeron caramelos de miel.

MARIPOSA. – Toma viejo sabio te traemos caramelos de miel hechos con el néctar de las flores para que te los comas de postre.

SABIO. – Estupendo, me encantan los caramelos de miel, muchas gracias.

NARRADOR II. – Cuando el viejo sabio terminó de comer la reina Marina lo invitó a un bonito baile.

REINA. - ¿Has comido bien?

SABIO. – Muy bien reina, muchísimas gracias.

REINA. – Que entren las bailarinas, vamos a hacer una gran fiesta en honor de nuestro amigo el viejo sabio.

(Entran las bailarinas y bailan)

NARRADOR I. – Cuando se marchó el viejo sabio llegó un fantasma con la intención de asustarlos a todos.

FANTASMA. - ¡Uuuuuuuu! ¡Soy el fantasma del castillo del terror y vengo a asustaros!

TODOS. - ¡Ja, ja, ja!

FANTASMA. - ¿Es que no me habéis oído? Os he dicho que soy un fantasma terrorífico. Por lo tanto vosotros deberíais asustaros al verme.

PALOMA. – Mire usted señor fantasma este es el País de las Maravillas, aquí vivimos todos muy felices y contentos por tanto no nos asustamos de los fantasmas.

FANTASMA. - ¿Y no os doy ni siquiera un poquito de miedo?

MARIPOSA. – Nada, no nos das nada de miedo, al contrario nos das risa.

FANTASMA. – ¡Pero si me he puesto mi mejor disfraz de fantasma!

ARDILLA. – Pues no nos das miedo.

FANTASMA. – Pues me voy a disfrazar de hombre lobo y os vais a enterar. ¡Adiós!

REINA. - ¡Adiós señor fantasma!

NARRADOR II. – Cuando se fue el fantasma llegó una bruja con cara de bruja.

BRUJA. - ¡Soy la bruja Kiruja, la bruja más bruja de todas las brujas y os voy pinchar con una aguja.

ARDILLA. – Y yo te voy a dar un bombón de chocolate.

BRUJA. - ¿De verdad? ¿Me encantan los bombones de chocolate? Son mis preferidos.

PALOMA. – ¿Entonces ya no nos pinchas con tu aguja?

BRUJA. – No, me voy y luego volveré a por más. Adiós.

NARRADOR I. – Como veis en el País de las Maravillas no se asustaban ni con los fantasmas ni con las brujas porque conocían el secreto de la felicidad. De pronto vinieron unos ladrones que eran espías de los guerreros del mal.

LADRÓN I. - ¡Alto ahí que nadie se mueva!

TODOS. - ¡Ja, ja, ja!

LADRÓN II. – ¡Quietos todos y arriba las manos!

TODOS. - ¡Ja, ja, ja!

LADRÓN III. - ¡No os riáis que esto es un atraco!

TODOS. - ¡ Ja, ja, ja!

BAILARINA. - ¿Y qué es un atraco?

LADRÓN I. – Pero bueno en que país vives tú que no sabes lo que es un atraco.

BAILARINA II. – Siempre hemos vivido aquí en el País de las Maravillas y aquí nunca hay atracos.

LADRÓN II. – ¿Y no veis la tele tampoco? Porque en la tele salen robos, atracos, asesinatos y gente peleándose diciendo palabrotas.

BAILARINA I. – Pues por eso mismo no la vemos. Para lo que hay que ver.

LADRÓN III. - ¡Bueno dejaros de rollos y dadnos todo el dinero y las joyas que tengáis porque hemos venido a robaros.

REINA. – No tenéis que robarnos os regalamos todo lo que queráis. Venga vamos a darle a estos ladrones todo el dinero y las joyas que quieren.

LADRÓN I. – Un momento, ¿nos vais a dar todo sin protestar?

REINA. – Claro que si. Este es el País de las Maravillas.

LADRÓN III. - ¿Y no os vais a quedar tristes?

REINA. – No porque tenemos el secreto de la felicidad.

LADRÓN II. - ¿Y no vais a llamar a la policía tampoco?

REINA. – Bueno si queréis que la llamemos pues la llamamos.

LADRÓN I. – Pues sabéis lo que os digo que robar así no tiene gracia, no es emocionante.

LADRÓN II. – Es verdad lo bonito es robar y que luego te persigan.

LADRÓN III. – Claro es que así no tiene gracia, me entran ganas de dejar de ser ladrón.

REINA. – Bueno y la perra que tenéis con que venga la policía pues ordeno que venga la policía.

POLICÍAS. - ¿Qué queréis majestad?

REINA. – Quiero que os llevéis a estos señores ladrones.

POLICÍAS. - ¿A dónde los llevamos majestad?

REINA. – A donde ellos quieran.

POLICÍAS. - ¿A dónde queréis que os llevemos?

LADRÓN III. – Pues se supone que vosotros los policías nos tenéis que perseguir a nosotros que somos los ladrones para meternos en la cárcel.

POLICÍAS. – Pero si no tenemos cárcel.

LADRÓN II. – Pues nos metes en un calabozo o en una mazmorra, yo que se.

POLICÍA. - ¿Y por qué no nos vamos a un bar y nos tomamos una cervecita y nos hacemos amigos?

LADRÓN I. - ¡Viva la Pepa! Lo que yo decía así no tiene gracia ser ladrón.

NARRADOR II. – Se fueron los ladrones y al poco tiempo entró el hombre más malo del mundo era el famosísimo ladrón V que venía a robar el tesoro del reino y el secreto de la felicidad.

REINA. - ¿Quién eres?

LADRÓN V. – Soy el ladrón V, el ladrón más malo del mundo mundial. Además soy el enviado por los ejércitos del mal para robar el tesoro del País de las Maravillas.

REINA. – Pero si no tenemos ningún tesoro, todo el dinero y las joyas que teníamos se lo dimos hace un momento a unos ladrones que vinieron a robarnos.

LADRÓN V. – A esos ladrones de pacotilla le disteis la calderilla yo he venido a robar el auténtico tesoro.

REINA. – ¿Qué queréis?

LADRÓN V. – No os hagáis la tonta reina. Sabéis lo que he venido a buscar, quiero el tesoro más grande de todos los tiempos y quiero el secreto de la felicidad.

REINA. – Eso no os lo puedo dar. Si os doy ese tesoro mi país dejará de ser el País de las Maravillas y la gente ya no será feliz.

LADRÓN V. – A mí me da lo mismo yo quiero el tesoro y el secreto de la felicidad.

REINA. – No os lo daré.

LADRÓN V. – Entonces destruiré todo el país con mi arma super atómica y morirán todos los seres vivos.

REINA. – No hagáis eso por favor.

LADRÓN V. – Pues entregadme el tesoro y el secreto de la felicidad.

REINA. – De acuerdo os lo daré.

NARRADOR I. – La reina no tuvo más remedio que entregar al ladrón V el tesoro junto con el secreto de la felicidad del País de las Maravillas.

REINA. – Ardilla trae el cofre del tesoro.

ARDILLA. – Tomad el cofre majestad.

LADRÓN V. – Vamos, dadme el cofre. Soy rico, soy riquísimo estoy podrido de dinero y además poseo el secreto de la felicidad.

NARRADOR II. – Cuando se fue el ladrón V todos los habitantes del País de las Maravillas se quedaron muy tristes hasta que al día siguiente pasó por allí otra vez el viejo sabio.

VIEJO SABIO. - ¿Pero qué ha pasado aquí? Este país ya no es lo que era. ¿Por qué estáis tristes?

REINA. – Ha venido el ladrón V y nos ha robado el tesoro y el secreto de la felicidad, por eso estamos tristes porque nuestro país ya no volverá a ser fantástico y maravilloso.

VIEJO SABIO. – Reina, perdonad que os diga que estáis equivocada. Yo creo que el ladrón V no os robó nada el cofre que le disteis estaba vacío.

REINA. - ¿Es verdad eso?

VIEJO SABIO. – Si porque fui yo con vuestro padre el que guardó ese cofre. Además el secreto de la felicidad no os lo puede robar nadie porque lo lleváis cada uno de vosotros en vuestro corazón. El único secreto de la felicidad es el amor y la alegría que os dais los unos a los otros.

REINA. - ¿Y cómo recuperaremos la alegría?

VIEJO SABIO. – Tengo una idea. Decid a todos que se deseen ¡Feliz Navidad!

REINA. – ¿Deseándonos Feliz Navidad?

VIEJO SABIO. – Si pero hay que decirlo con alegría así reina ¡Feliz Navidad! ¡Que lo haga todo el mundo!

NARRADOR I. – Y así todo el mundo se fue deseando feliz navidad y se trasmitieron alegría y amor unos a otros.

REINA. – Creo que deberíamos llamar al ladrón V para desearle a él feliz navidad.

TODOS. – Ladrón V ven por favor.

LADRÓN V. - ¿Qué queréis? Estoy muy enfadado porque en el cofre no había ningún tesoro.

TODOS. – Queremos desearte ¡Feliz Navidad!

LADRÓN V. - ¿Qué decís? ¿Qué decís?

TODOS. – Que te queremos y ¡Feliz Navidad!

LADRÓN V. - ¿Qué me está pasando? Me estoy volviendo bueno.

TODOS. – Feliz Navidad.

LADRÓN V. – Ya soy bueno, ya no soy ladrón, lo he decidido y yo también os deseo a todos ¡Feliz Navidad!

FIN